El Recoleta: un espacio histórico para los jóvenes

El Centro Cultural Recoleta (en un comienzo llamado Centro Cultural Ciudad de Buenos Aires) es un espacio vivo y participativo para adolescentes y jóvenes que apuesta a la convivencia en la diversidad y que impulsa los movimientos artísticos del país y del mundo desde hace más de tres décadas.

Construido en un casco histórico con 300 años de historia, conecta tradición y vanguardia y es visitado por más de medio millón de personas al año, en su mayoría jóvenes de entre 18 y 35 años.

Está ubicado en el barrio de Recoleta, en la Ciudad de Buenos Aires. Fue declarado Monumento Histórico Nacional y forma parte de un polo de atractivos turísticos y de esparcimiento, junto al Cementerio de la Recoleta y la Plaza Intendente Alvear, mal llamada Plaza Francia (esta se encuentra donde se alza el Monumento de Francia a la Argentina, frente al Museo Nacional de Bellas Artes). Ocupa el edificio del antiguo Asilo General Viamonte, y se trata de uno de los espacios culturales de mayor importancia de la ciudad.

El Centro Cultural Recoleta cuenta con 27 salas de exposición, un microcine, un auditorio y un anfiteatro. Se desarrollan en el lugar numerosas actividades: exposiciones de artes plásticas, recitales, conciertos, representaciones teatrales y eventos. Además, cuenta con un área de formación que ofrece cursos y talleres, y un laboratorio de investigación y producción musical equipado con la más avanzada tecnología.

Libertad, participación y convivencia son los valores que determinan el cruce de actividades: artes visuales, música, danza, teatro, literatura y cine conviven con hip hop, cosplayers, booktubers, instagramers, gamers y todas las nuevas escenas culturales jóvenes que están vivas en la ciudad. Para conocer todas las actividades con las que cuenta, diariamente, este centro cultural, podes ingresar acá.

Historia

El Centro Cultural Recoleta es conocido históricamente como la sede de lo nuevo. Desde su inauguración como centro cultural en 1980, sus salas se convirtieron en el lugar para que los artistas pudieran reflejar libremente inquietudes y búsquedas alejadas de una mirada conservadora. En una época dónde había pocos espacios institucionales para expresarse, el Recoleta alojó las nuevas disciplinas, al diseño y a la moda -entendida como actividad artística-, y a todas las tendencias emergentes que en estas salas se convertían en muestra y objeto de reflexión.

Con una impronta arquitectónica que tuvo distintas etapas y el sello original de Clorindo Testa, Jacques Bedel y Luis Benedit, el Recoleta fue uno de los principales centros que albergó en los 80’ el clima de época que se había forjado en los últimos años de la dictadura militar, durante los cuales los artistas jóvenes se unieron en espacios clandestinos y construyeron una cultura underground y transgresora en sótanos, locales nocturnos y discotecas.

En los primeros años de democracia y bajo la dirección del arquitecto Osvaldo Giesso, el Recoleta fue uno de los primeros circuitos oficiales en incluir en sus salas estas expresiones artísticas que habían nacido en los márgenes. El concepto de “joven”, que había sido asociado a lo peligroso durante la dictadura militar, fue en el Recoleta una reivindicación fundamental que se logró al darle más visibilidad a las nuevas generaciones.

Este edificio albergaba originalmente el convento de los monjes recoletos, que dio nombre al barrio. Fue construido en 1732 en terrenos donados por don Fernando de Valdez e Inclán y su esposa, según el diseño de los arquitectos jesuitas Juan Kraus y Juan Wolf. Andrea Bianchi, otro arquitecto religioso, intervino en la construcción de la fachada y el acabado de los interiores. El convento pasó a manos del Estado en 1822, tras la Reforma del orden eclesiástico. Durante varios años, se dieron usos diversos al edificio.

En 1859 funcionó aquí un asilo de mendigos, y fue entonces que el arquitecto Juan Antonio Buschiazzo agregó nuevos pabellones, aunque se conservaron intactos los claustros. También funcionaron en el lugar un hospital, un cuartel y un hogar de ancianos. Finalmente, en 1978 se proyectó el Centro Cultural, y los arquitectos Jacques Bedel, Luis Benedit y Clorindo Testa llevaron a cabo las reformas necesarias respetando la estructura original. Estos trabajos y los anteriores dieron como resultado una impronta ecléctica, que combina elementos de estilo colonial con rasgos italianizantes y modernos.

02/11/2021

Artículos relacionados

Cómo será la nueva edición del Huemules Challenge en Esquel

Cómo será la nueva edición del Huemules Challenge en Esquel

Este 4 de marzo llega a Esquel la quinta edición del Huemules Challenge, con desafíos que van desde los 10 K a los 70K. Los cupos son limitados. Running de montaña Un clima que favorece la carrera, invita a turistas y aficionados locales a sumarse al desafío. la...

Un menú para celebrar el amor en NH

Un menú para celebrar el amor en NH

 NH tiene una propuesta especial para enamorados en NH Collection Centro Histórico, un hotel ubicado a pocos metros de la Manzana de las Luces  NH Hotel Group invita a celebrar el Día de San Valentín con un pack especialmente diseñado para celebrar el amor....

Ciudadanos Viajeros es tu sitio web de turismo, viajes, cocaciones y más. Te traemos las últimas promociones y tendencias en viajes.

Recibí todas las novedades y ofertas en tu correo