Entre enero y marzo, Dubái despliega su versión más amable: clima agradable, propuestas al aire libre y una agenda que invita a recorrer la ciudad con tiempo y curiosidad. Es el período en el que la modernidad, el lujo y la vida urbana se combinan en equilibrio, convirtiendo a la ciudad en un destino perfecto para descubrir sin apuros.

Durante estos meses, las temperaturas suaves, que oscilan entre los 18 °C y 25 °C, permiten aprovechar cada rincón al aire libre. Pasear por la icónica Palm Jumeirah, descubrir marinas y promenades frente al mar, caminar por los barrios modernos o sumergirse en la cultura local se vuelve una experiencia placentera y natural. Las noches templadas invitan a prolongar las veladas, cenar al aire libre y disfrutar de la oferta gastronómica y social que ha posicionado a Dubái como un destino internacional de referencia.
Entre los resorts que mejor captaron esta experiencia se encuentran Atlantis The Royal y Atlantis The Palm Dubai. Más que simples hospedajes, estos resorts funcionan como destinos por sí mismos: una combinación de lujo, entretenimiento, bienestar, gastronomía y playa privada que permite disfrutar de Dubái desde un solo lugar, con comodidad y estilo. Alojarse aquí significa que cada día puede diseñarse con total libertad, combinando descanso, diversión y experiencias exclusivas.
Las mañanas en Atlantis invitan a sumergirse en la energía del lugar: desde la playa privada hasta las albercas climatizadas y Aquaventure Waterpark, el parque acuático más grande del mundo y uno de los íconos de la ciudad. Los espacios abiertos, los jardines y las terrazas se disfrutan especialmente con el clima templado, y lugares como Cloud 22, en Atlantis The Royal, se convierten en el escenario perfecto para disfrutar de vistas espectaculares y momentos de contemplación.

Por la tarde, el viaje se suaviza hacia el descanso y el bienestar. Un paseo por la playa, una sesión en el spa, un chapuzón relajante en la alberca o un momento de lectura bajo el sol se integran de manera natural al itinerario, reflejando el ritmo pausado y elegante que caracteriza a Dubái en esta temporada. Cada actividad parece diseñada para prolongar la sensación de lujo sin esfuerzo, donde el tiempo se percibe más lento y disfrutable.
Cuando cae la noche, Dubái se transforma en un escenario sofisticado y cosmopolita. Atlantis concentra una parte esencial de esa oferta gastronómica de renombre mundial. Restaurantes como Nobu Dubai, Bread Street Kitchen de Gordon Ramsay y Ossiano permiten cerrar el día con experiencias culinarias excepcionales, desde la cocina japonesa más contemporánea hasta cenas inmersivas frente al acuario. Cada plato se convierte en parte de la narrativa de lujo y detalle que caracteriza al resort, sin necesidad de desplazamientos ni compromisos de agenda.

Además, el resort se convierte en un punto estratégico para descubrir otros atractivos de Dubái durante el día: desde explorar el Burj Khalifa y sus alrededores hasta recorrer zonas culturales, mercados tradicionales y paseos frente al mar. La ubicación de Atlantis permite vivir lo mejor de la ciudad mientras se regresa a un oasis de calma y lujo al final de cada jornada.
Viajar a Dubái en los primeros meses del año es descubrir la ciudad en su versión más disfrutable: con clima perfecto, espacios abiertos y un ritmo que combina exploración y descanso. Elegir Atlantis como base no solo garantiza comodidad, sino que transforma la estancia en una experiencia completa, donde cada momento, desde la primera luz del día hasta las noches más vibrantes, refleja la esencia de Dubái en su mejor versión.