El sábado en “Ciudadanos Viajeros” por Splendid AM990 conversamos con el vicepresidente de la Cámara de Turismo de Chubut, Miguel Sosa, quien aseguró que la Comarca Andina comienza a dejar atrás un verano complejo atravesado por incendios forestales que afectaron la actividad turística.
Miguel Sosa nos explicó que los incendios registrados en la zona cordillerana —especialmente en áreas de media y alta montaña— generaron un fuerte impacto económico en toda la región. “Se genera una expectativa de trabajo muy necesaria para el corredor de los Andes de Chubut, y este tipo de situaciones complica la economía regional”, señaló.
No es que uno se acostumbra, porque es doloroso: se genera una expectativa de trabajo muy necesaria y estas situaciones complican la economía de nuestra región
La Comarca Andina, que incluye localidades como Lago Puelo, El Hoyo, El Maitén, Epuyén y Corcovado, concentra unas 12.000 camas distribuidas en más de once pueblos y depende en gran medida del turismo familiar. Según Sosa, la prolongada exposición mediática de los incendios durante casi un mes provocó cancelaciones y postergaciones de viajes por parte de visitantes de todo el país.
Nunca estuvimos fuera de servicio: ni los pueblos ni la infraestructura dejaron de funcionar
No obstante, remarcó que el escenario actual dista del vivido en 2021, cuando los incendios provocaron la pérdida de alrededor de 260 viviendas y pusieron en riesgo la vida de numerosas personas. “Esta vez no hubo peligro para la población ni para la infraestructura básica. Nunca estuvimos fuera de servicio, los pueblos y los servicios funcionaron con normalidad”, aclaró.
Llevamos dos veranos sin actividad económica que genere renta para reinvertir y sostener el empleo
En ese sentido, valoró el trabajo de los brigadistas y el compromiso del gobierno provincial. Destacó la presencia constante del gobernador Ignacio Torres en la zona y el fortalecimiento de los sistemas de prevención y combate del fuego, en un contexto en el que el verano aún no finalizó y persisten las condiciones de sequía.
Hemos pasado once incendios, dos volcanes, tres virus y una pandemia. Casi nada
De cara a los próximos meses, el referente turístico se mostró moderadamente optimista. Reconoció que la región acumula dos veranos consecutivos con fuertes pérdidas económicas, lo que dificulta sostener el empleo y reinvertir en los emprendimientos, pero subrayó la resiliencia del sector.
Somos un sector muy resiliente: siempre miramos la mitad del vaso lleno
Sosa indicó que las expectativas están puestas en Semana Santa y en el tramo final del verano, un período que consideró ideal para visitar la Patagonia. “Entre el 20 de febrero y el 30 de marzo se dan las mejores condiciones: clima templado, poco viento, paisajes increíbles, menos gente y tarifas más bajas”, explicó, al tiempo que invitó a turistas de la región y de todo el país a volver a elegir la Comarca Andina.
Finalmente, sostuvo que la naturaleza, los bosques patagónicos y el cambio de colores del otoño siguen siendo uno de los mayores atractivos de la zona, y confió en que la actividad turística permita comenzar a recuperar parte de lo perdido durante un verano atravesado por la emergencia ambiental.