Aunque la cerveza forma parte de la identidad gastronómica de Dinamarca, una nueva tradición comienza a ganar espacio: la producción de vino. Los viñedos se extienden bajo los vientos del norte y un clima cambiante que da lugar a cepas capaces de producir vinos refinados y sorprendentes.

Descubrir las bodegas de este destino es adentrarse en un recorrido de paisajes, innovación y pasión que redefine las tradiciones y conquista el paladar.
El enoturismo sigue creciendo a nivel internacional y se consolida como uno de los segmentos más dinámicos de los viajes gastronómicos. Según el Global Wine Tourism Report 2025, elaborado con la colaboración de 1.310 bodegas de 47 países, dos de cada tres empresas consideran hoy en día que el enoturismo es una actividad rentable y aproximadamente una cuarta parte de su facturación proviene precisamente de las experiencias que ofrecen a los visitantes. De hecho, cada vez son más los viajeros que buscan catas, visitas a viñedos, rutas gastronómicas y actividades inmersivas, donde la sostenibilidad y la autenticidad se convierten en elementos clave a la hora de elegir un destino.

5 viñedos para disfrutar del otoño
Con la llegada del otoño, cuando los viñedos se tiñen de tonos dorados y cobrizos y la vendimia entra en su apogeo, el país muestra una faceta aún poco conocida. Desde el sur de Selandia hasta el norte de Jutlandia, pequeñas explotaciones agrícolas acogen a los visitantes con catas, paseos entre las hileras de cepas y experiencias que entrelazan naturaleza, gastronomía y sostenibilidad. Toda una invitación a descubrir una Dinamarca auténtica, lejos de los itinerarios más transitados.
Nygaardsminde Vingård está en Jutlandia del Norte (Nordjylland)
En el norte de Dinamarca se encuentra uno de los viñedos comerciales más septentrionales del país: Nygaardsminde Vingård. Aquí la vendimia todavía se realiza a mano y el respeto por el medioambiente guía cada etapa de la producción.
Los visitantes pueden participar en visitas guiadas y catas para descubrir cómo la viticultura logra prosperar incluso en las latitudes nórdicas.

Skærsøgaard Vin está cerca de Kolding
La primera bodega autorizada de Dinamarca, Skærsøgaard, es una de las más galardonadas del país. Situada en las afueras de Kolding, a poca distancia de los monumentos declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO de Jelling y Christiansfeld, cultiva más de 25.000 cepas y elabora una gama de vinos que demuestra cómo la viticultura danesa ha alcanzado un reconocimiento de calidad internacional. La bodega ofrece visitas guiadas y catas.
Cold Hand Winery Alrededores de Aarhus
Aquí el vino nace de la fruta. Cold Hand Winery, situada cerca de Aarhus, está especializada en la elaboración de vinos a partir de cerezas, peras, manzanas y otras frutas locales, trabajadas con técnicas inspiradas en la tradición vinícola. Además de las catas, la finca ofrece también un pequeño glamping en plena naturaleza, ideal para pasar una noche entre los huertos frutales.
Stokkebye Vingård está en Fionia (Fyn)
Entre los suaves paisajes de la isla Fionia, Stokkebye Vingård da la bienvenida a los visitantes con recorridos por sus terrenos y catas que narran el trabajo en el campo y en la bodega. Produce más de 10.000 botellas al año y ofrece también experiencias originales como la cata Wine & Caviar, además de contar con un restaurante donde degustar los productos de la zona.
Vesterhave Vingård está en el sur de Selandia (Sjælland)
Conocida por albergar el viñedo ecológico más extenso de Dinamarca, la bodega Vesterhave cuenta con una variada producción de vinos tintos, blancos y rosados.
El compromiso ambiental y el respeto por la naturaleza son la base de su producción, que combina técnicas tradicionales y modernas. Desde 2015, la bodega ha obtenido diversos galardones, entre ellos el de «mejor viticultor de Dinamarca» y el de «mejor viñedo de Dinamarca». Una parada excelente para descubrir sus propuestas y disfrutar de una copa de vino en plena naturaleza.
Copenhague, una ciudad cada vez más ligada al vino
El vino se ha integrado de lleno en la escena gastronómica de Copenhague. En los últimos años, la capital ha visto surgir una nueva generación de bares de vinos que apuestan por variedades naturales, pequeños productores y ambientes informales, convirtiéndose en lugares de encuentro muy apreciados tanto por los residentes como por los visitantes.
Pompette
En el corazón de Nørrebro, Pompette es uno de los bares de vinos más apreciados de la capital, hasta el punto de haber sido destacado como uno de los favoritos de la cantante Dua Lipa. El nombre significa «achispado» en francés y refleja a la perfección el espíritu del local: vinos naturales servidos a precios asequibles, sin florituras y con un ambiente relajado que lo ha convertido en un punto de referencia del barrio.

Ved Stranden 10
Con vistas al canal Holmens, a pocos pasos del Palacio de Christiansborg, Ved Stranden 10 es a la vez una tienda de vinos y un bar. La carta varía según las estaciones y da prioridad a los vinos naturales procedentes de pequeños productores internacionales. Todos los miércoles organiza catas informales abiertas al público.
Ancestrale
En el barrio de Vesterbro, Ancestrale combina una cuidada selección de vinos naturales con platos de inspiración nórdica para compartir. Fundado por tres profesionales con experiencia en restaurantes de renombre como Noma y Radio, es uno de los locales más interesantes para quienes desean vivir el ambiente contemporáneo de la escena gastronómica de Copenhague.