Hay lugares que se visitan y pueblos que permiten experimentar la vida rural por un rato, entre caminos de tierra, olor a leña, sabores tradicionales, la inmensidad de la llanura pampeana y lagunas pobladas de aves.

Roque Pérez pertenece a esta segunda categoría: un destino que permite conocer la vida de campo, su historia y su presente, y que propone una escapada de fin de semana para alejarse del ritmo cotidiano. A solo 135 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, por la Ruta Nacional 205, este rincón bonaerense suma dos nuevos almacenes de campo, El Descanso y La Querencia, a un circuito que ya se distingue por reunir la mayor cantidad de antiguos almacenes de ramos generales y pulperías abiertos y en funcionamiento del país. Cada uno conserva parte de la memoria local, con mostradores centenarios, fotografías y objetos que reconstruyen la historia de sus comunidades.
Ramos Generales El Descanso

En la Granja El Descanso, Macarena Testa y Germán Cardelino se dedican a la producción de pollo parrillero. En ese establecimiento, ubicado en el camino a Ronconi, a dos kilómetros del casco urbano, surgió la idea de abrir un almacén de ramos generales para comercializar productos derivados de la cría de ovejas, cerdos y otras actividades rurales. El local abrió sus puertas al público hace aproximadamente un mes y busca recuperar el espíritu de los antiguos comercios de campo. “No es el lugar original que existe en nuestro campo, que está ubicado muy cerca. En este lugar vamos a ofrecer algunas comidas al paso, pero no estamos pensando en un restaurante como tal. Vamos a vender de todo lo que necesita el hombre y mujer de campo para su casa y para vestir a su caballo, como riendas, frenos, cueritos, lazos, alimentos balanceados para los perros, cosas de almacén, chorizo seco y fiambres. Maca, mi esposa, cocina muy bien, así que vamos a ofrecer algunos pocos platos”, cuenta Germán. En el terreno de la granja también se conserva el rancho original, construido hace más de 150 años por la familia Fosatti, que vendió el campo al abuelo de Germán. La construcción permanece prácticamente intacta y sigue siendo utilizada para compartir asados y tomar mate. “Lo cuidamos mucho porque es nuestro origen familiar. Ya llevamos aquí tres generaciones”, explica.

La Querencia
En el Pasaje Forastieri, Marianela León y su novio, Neri Vasari, reabrieron La Querencia, un almacén de campo con más de 140 años de historia. El edificio funcionó primero como escuela y luego como boliche y almacén de ramos generales, donde los habitantes de la zona se reunían los sábados para compartir una copa. La nueva etapa recupera esa tradición con una propuesta gastronómica basada en elaboraciones caseras. “La idea surgió porque yo soy técnica gastronómica y mi novio sabe elaborar fiambres, chorizo casero, todo de elaboración propia. Nos sumamos a esta historia, abrimos todos los días y vamos a tener picadas, empanadas; iremos sumando propuestas a medida que avancemos”, cuenta Marianela. La inauguración se realizó el 20 de septiembre y la oferta incluye sándwiches de carne y bondiola, choripán, torta matera, pastafrola, tortas fritas y otras preparaciones dulces. La programación también contempla encuentros culturales, como la peña “Nuestras Raíces”, con participación de niños que bailan folklore, y presentaciones musicales de artistas locales, entre ellos el cantor El Querche.

Un recorrido por la historia rural bonaerense
El circuito turístico de Roque Pérez comprende el casco urbano, la localidad rural de Carlos Beguerie y los parajes La Paz, La Paz Chica, Forastieri y La Gloria. Entre paisajes de campo y lagunas se encuentran construcciones centenarias, como la pulpería La Paz, inaugurada en 1832 y autorizada durante el gobierno de Juan Manuel de Rosas. En este contexto, los nuevos almacenes recuperan espacios vinculados con la historia de las familias locales y conservan elementos de la arquitectura tradicional, como el adobe, la madera y la chapa. La propuesta gastronómica incluye cocina casera, productos regionales, empanadas cortadas a cuchillo, cordero al asador, lechón, picadas de fiambres de campo, quesos, miel, pastelitos y cerveza artesanal, además de guitarreadas, encuentros de payadores y peñas folclóricas.

Durante décadas, las pulperías y los almacenes fueron puntos de encuentro para gauchos, trabajadores rurales y viajeros, que llegaban para descansar, comer, intercambiar noticias y recibir correspondencia. Esa función social permanece en la memoria del pueblo y encuentra continuidad en los comercios que hoy recuperan sus puertas y sus historias. Las nuevas aperturas amplían el circuito que conecta los distintos parajes y suman alternativas para organizar escapadas de fin de semana que combinan turismo rural, naturaleza y patrimonio. Entre los atractivos también se encuentran el patrimonio ferroviario, el Cine Club Colón, con más de 90 años de historia, y la casa natal de Juan Domingo Perón.

Qué hacer en Roque Pérez
La gastronomía rural es uno de los ejes de la visita, con almacenes que ofrecen picadas de chacinados de elaboración local, empanadas cortadas a cuchillo, pastas caseras y vermut, entre ellos el Coltri, de producción local. El recorrido también permite conocer edificios recuperados que conservan fachadas de ladrillo a la vista, estanterías de madera y mostradores originales, testimonios de la actividad comercial de otras épocas. Los espacios al aire libre, las mesas bajo los árboles y la tranquilidad del entorno rural completan la propuesta, que se combina con música en vivo, guitarreadas y peñas donde participan vecinos y visitantes.

Con una trayectoria dedicada a poner en valor su patrimonio rural, Roque Pérez amplía así sus opciones turísticas con dos nuevos almacenes que recuperan la memoria comercial y gastronómica del campo bonaerense. Más que sumar establecimientos, las aperturas permiten mantener vigentes espacios que durante generaciones formaron parte de la vida social de los pueblos.