En “Ciudadanos Viajeros” del sábado de 12 a 14 h en Splendid AM990 mantuvimos una muy interesante charla con el Ing. Agrónomo, Hector Espina, quien trabajó en el INTA 37 años, en donde llegó a ocupar el cargo de Director Nacional entre el 2015 y el 2019, y también ocupó el cargo de Director de Parques Nacionales de 2003 a 2009.
Esto nos dejó la extensa charla:
El exdirector de Parques Nacionales, advierte sobre la importancia de la planificación y la capacitación en la lucha contra los incendios forestales en la Patagonia y otras regiones del país. Espina, con más de 37 años de experiencia en el INTA y una trayectoria como intendente de Gobernador Gregores, subraya que “ante el fuego no se puede improvisar”, ya que esto pone en riesgo tanto a las personas como a los recursos naturales.
“Ante el fuego no se puede improvisar. Improvisar ante el fuego es peligrosísimo. Poner en riesgo las personas, poner en riesgo los recursos naturales.”
El especialista destaca que la prevención debe ser parte de un sistema organizado, donde el Estado y los sectores privados colaboren. La capacitación de los brigadistas y la inversión en equipamiento adecuado son fundamentales, ya que la ropa de protección tiene vencimiento y no puede reutilizarse indefinidamente. Espina recomienda que los brigadistas formen parte de la planta permanente de una institución, evitando contratos temporales que puedan incentivar la generación de incendios para obtener trabajo. El salario debe ser justo y no depender de la cantidad de incendios atendidos.
“La lucha contra el fuego como la previsión de otros riesgos que existen se tienen que planificar y tiene que haber un sistema organizado que lo combata.”
La detección temprana es clave: “Detectar un fuego y poder empezar a combatirlo hasta 40 minutos después de iniciado es fundamental para detenerlo”, afirma. En Bariloche y El Bolsón, existen sistemas de monitoreo permanente y brigadas preparadas para actuar rápidamente, incluso en zonas de difícil acceso.
“Lo más importante de un incendio son los alertas tempranos.”
Espina sugiere utilizar mapas con capas de información para identificar zonas de riesgo, monitorear combustible vegetal y sumar pronósticos meteorológicos. También recomienda el uso de aviones y helicópteros para la detección rápida de focos de incendio.
Espina advierte que la mayoría de los incendios son causados por acción humana, ya sea por negligencia o intencionalidad, y que solo un pequeño porcentaje es producto de rayos. Además, explica que el tipo de vegetación y las condiciones meteorológicas influyen en el riesgo y la propagación del fuego, y que la planificación debe contemplar rutas de acceso, fuentes de agua y cortafuegos.
“La guardia de ceniza implica mucha gente con un rastrillo levantando esas cosas y con mochilas de agua donde van tirando agua en esos lugares. ... Es muy importante la guardia de ceniza para evitar que brasas reaviven el fuego. Esto requiere personal capacitado y recursos adecuados"
La comunidad juega un papel fundamental, apoyando a los brigadistas con viandas y logística. El trabajo conjunto entre población y especialistas mejora la respuesta ante emergencias.
Tras el incendio, la recuperación del suelo y la vegetación es un proceso largo y complejo, donde la erosión y la pérdida de microbiota dificultan el rebrote. Espina recomienda trabajar con las comunidades, brindar apoyo y capacitación, y recuerda la tragedia de los brigadistas de Puerto Madryn, víctimas de un fuego de pastizal que avanzó a gran velocidad.
La capacitación debe ser constante y el presupuesto suficiente para garantizar la seguridad y efectividad de las brigadas.
Finalmente, el exdirector enfatiza que la lucha contra los incendios requiere presupuesto, prevención y compromiso de todos los actores involucrados, destacando el rol fundamental de las comunidades y los brigadistas en la protección de los bosques.