El sábado en “Ciudadanos Viajeros” por Radio Splendid AM 990 recibimos en el estudio al ministro de Turismo y Áreas protegidas de Chubut, Diego Lapenna, y a la viceministra, Magalí Volpi.
Ambos nos contaron sobre la enorme dimension geografica de la provinica y la multiplicidad de atractivos turisticos, muchos de los cuales aún permanecen casi desconocidos por la gran mayoría de los turistas nacionales e internacionales y nos explicaron los ejes de una estrategia que combina promoción, inversión, conectividad aérea y conservación de los recursos naturales.
Este es el resumen de la nota:
Chubut busca consolidar su posicionamiento turístico a partir de una estrategia que apunta a superar la promoción de sus atractivos tradicionales y desarrollar una oferta más amplia, capaz de integrar las distintas regiones de la provincia y extender la permanencia de los visitantes.
Diego Lapenna y Magalí Volpi repasaron las acciones de promoción, los proyectos de desarrollo territorial y los desafíos de gestionar una provincia de más de 200.000 kilómetros cuadrados, con alrededor de 600.000 habitantes distribuidos en 47 localidades.
Uno de los ejes de esta política es aprovechar productos turísticos ya posicionados, como las ballenas, los pingüinos y los campos de tulipanes, para impulsar otros atractivos y circuitos que permitan ampliar las experiencias de quienes llegan al destino.
"Hay que generar la oferta para que haya demanda", sostuvo Lapenna, al explicar la importancia de construir propuestas complementarias alrededor de los principales productos turísticos.
En esa línea, el ministro destacó el potencial de la ruta del vino y de lo que definió como una futura ruta de la flora, a partir del crecimiento de emprendimientos vinculados con tulipanes, peonías y lavanda. La intención es que la visita a un atractivo puntual funcione como puerta de entrada a otras experiencias y actividades productivas.
El funcionario mencionó, como ejemplo, la posibilidad de combinar la visita a los campos de tulipanes con recorridos por otros establecimientos y atractivos de la zona, como el molino harinero de Marvin Evans. Según explicó, muchas veces esas actividades terminan generando tanto interés como el producto que motivó inicialmente el viaje.
La estrategia también contempla el desarrollo del enoturismo. Volpi señaló que la vitivinicultura provincial creció más del 80% en los últimos diez años y que numerosos emprendimientos están apostando a combinar la producción con experiencias turísticas.
La presencia de viñedos en la costa, la meseta y la cordillera permite, además, incorporar nuevas localidades a los recorridos y generar alternativas de comercialización durante más meses del año.
Cinco regiones y una estrategia de integración
La extensión territorial de Chubut representa uno de los principales desafíos para la gestión turística. Volpi explicó que la provincia trabaja sobre cinco regiones con características muy diferentes, desde la costa atlántica hasta la cordillera, pasando por la meseta.
Entre los proyectos mencionó el desarrollo de la ruta Patagonia Azul, orientada a potenciar el sur de la costa provincial; el Corredor Bioceánico, que conecta Comodoro Rivadavia con la Ruta 40 por el sur; el corredor de los Andes, que integra Esquel, Trevelin y localidades cercanas, y el trabajo en la comarca andina.
También destacó el desarrollo de la Ruta del Valle de Gondwana, que busca fortalecer la conexión entre la costa y la cordillera a través de la Ruta 25.
El objetivo es integrar destinos consolidados con localidades que todavía tienen menor desarrollo turístico, incorporando prestadores y emprendimientos privados a los circuitos.
En ese sentido, Volpi señaló que la promoción ya no se concentra exclusivamente en los atractivos más conocidos, sino que busca mostrar todo lo que existe alrededor de ellos.
"Nos está pasando que la gente llega para estar tres o cuatro días y de repente necesita cinco o seis para recorrer completo el destino o la región a la que llega", explicó.
Como ejemplo, mencionó que quienes viajan a Esquel pueden complementar su estadía con visitas a Trevelin, Gualjaina, el área protegida Piedra Parada y la comarca andina.
Piedra Parada, ubicada en la meseta patagónica, es uno de los atractivos que la provincia busca posicionar. Se trata de una formación de origen volcánico de aproximadamente 210 metros de altura, reconocida también por la actividad de escalada y por el cañón de La Buitrera. En sus alrededores, Gualjaina suma emprendimientos vitivinícolas y experiencias de enoturismo.
Conectividad aérea y nuevos mercados
La conectividad es otro de los pilares de la estrategia. Chubut cuenta con cuatro aeropuertos activos: Comodoro Rivadavia, Puerto Madryn, Trelew y Esquel, una característica que, según destacaron los funcionarios, la diferencia del resto de las provincias argentinas.
Volpi informó que JetSMART, que comenzó a volar a Trelew el año anterior, duplicó la cantidad de pasajeros y sumó una frecuencia. También señaló que se incorporaron dos frecuencias adicionales de Aerolíneas Argentinas para noviembre, lo que lleva a más de 100 vuelos semanales en la provincia. En paralelo, se anunció una obra para mejorar las instalaciones del aeropuerto de Esquel.
La promoción también se concentró en mercados considerados estratégicos, especialmente Buenos Aires y Córdoba. Durante los lanzamientos de temporada se realizaron presentaciones con formatos innovadores, como una experiencia inmersiva en Buenos Aires y una propuesta en un mirador de Córdoba que simulaba un viaje hacia Chubut.
Una de las acciones más destacadas fue la intervención audiovisual del Obelisco porteño, donde se proyectaron imágenes de los principales productos turísticos de primavera en sus cuatro caras. La presentación incluyó la actuación de una orquesta infanto-juvenil de Trelew, con un elenco estable de 70 chicos y adolescentes.
Volpi explicó que la iniciativa buscó trascender al público profesional del turismo y generar un impacto directo en los habitantes de Buenos Aires, combinando los atractivos naturales de la provincia con su identidad cultural.
Pingüinos, ballenas y áreas protegidas
La temporada de fauna marina constituye otro de los grandes atractivos de Chubut. La apertura de la temporada de pingüinos se realizó en Punta Tombo, una de las principales pingüineras continentales del mundo, ubicada a 120 kilómetros de Trelew.
También se habilitaron las visitas en Cabo Dos Bahías, cerca de Camarones, y en la estancia San Lorenzo, en Península Valdés.
Volpi explicó que la temporada se extiende aproximadamente entre cinco y seis meses, hasta Semana Santa o mediados de abril, y que cada etapa ofrece una experiencia diferente: en noviembre comienzan a nacer los pichones y en enero los ejemplares juveniles cambian su plumaje.
Los funcionarios remarcaron la importancia de respetar los senderos habilitados y las indicaciones de los guardafaunas, evitando acercarse o tocar a los animales.
En materia de conservación, Lapenna sostuvo que turismo y áreas protegidas deben funcionar de manera integrada. La provincia cuenta con 17 áreas protegidas, algunas de las cuales, según reconoció, presentaban situaciones de desprotección.
El trabajo de la gestión apunta a mejorar su infraestructura, incorporar energía mediante pantallas solares, garantizar servicios y fortalecer la participación de los municipios cercanos.
El ministro consideró que la conservación también requiere involucrar a las comunidades y a los prestadores turísticos. En ese sentido, destacó la importancia de avanzar en esquemas de coadministración para que los municipios se sientan parte de las áreas protegidas y puedan actuar ante cualquier contingencia.
Por su parte, Volpi explicó que las áreas de uso público cuentan con planes de manejo que establecen las condiciones para recibir visitantes y preservar los recursos. La provincia dispone de más de 60 guardafaunas encargados de controlar su cumplimiento.
También mencionó el desarrollo del Parque Patagonia Azul, cuya figura de conservación fue aprobada el año anterior y busca preservar la fauna marina de las costas atlánticas. En la zona sur, además, se trabaja en la protección de la ballena sei, que comparte ese espacio con la ballena franca austral.
Las rutas, una deuda pendiente
Durante la entrevista también surgió uno de los problemas que condicionan el desarrollo turístico provincial: el estado de las rutas.
Lapenna reconoció que la Ruta Nacional 3 atraviesa una situación crítica y que la Ruta 25, que conecta la costa con la cordillera, presenta unos 120 kilómetros en distintos sectores que requieren atención. También se refirió a las dificultades de la Ruta 40.
El funcionario explicó que el Gobierno provincial está avanzando en gestiones para asumir responsabilidades sobre algunos tramos mediante acuerdos con Nación y compensaciones de deuda.
La Ruta 40 ya está siendo atendida por la Provincia bajo ese esquema, mientras que el gobernador solicitó que se aplique un mecanismo similar para las rutas 3 y 25. En esta última, Vialidad Nacional realizaría tareas de bacheo para mejorar las condiciones durante la temporada de verano.
Lapenna también recordó las dificultades históricas para completar la doble trocha entre Trelew y Puerto Madryn, una obra que, según señaló, tuvo seis intervenciones sin llegar a terminarse.
Para el ministro, el desafío consiste en dejar de limitarse al diagnóstico de los problemas y avanzar en soluciones concretas, incluso cuando eso implique negociar o discutir con el Gobierno nacional.
El trabajo conjunto con el sector privado
La articulación público-privada es otro de los componentes centrales de la política turística. Chubut cuenta con una agencia de promoción turística de carácter mixto, cuya presidencia está a cargo del ministro, pero que tiene mayor participación del sector privado que del público.
Esta estructura permite definir acciones de promoción y priorizar mercados y actividades con participación de los actores de la industria.
Volpi destacó que también se pusieron en marcha capacitaciones para responder a necesidades del sector, especialmente en materia de comercialización y búsqueda de nuevos mercados.
Lapenna, por su parte, remarcó que las realidades de las distintas regiones son muy diferentes: mientras Península Valdés cuenta con unas 60 agencias de viajes, otras zonas de la meseta no tienen ninguna y la cordillera presenta una estructura comercial más reducida.
El ministro consideró que es necesario fortalecer la capacidad de venta y la presencia comercial de los destinos, además de trabajar en condiciones que favorezcan la inversión privada.
En ese marco, planteó la necesidad de generar exenciones impositivas y facilitar la actividad de quienes apuestan por desarrollar emprendimientos turísticos en la provincia.
También destacó la importancia de la promoción y la comunicación para lograr que Chubut tenga mayor presencia en el mapa turístico nacional.
"Yo no me quiero sentar a volver a decir lo que se dice hace 20 años, que Chubut tiene mucho para mostrar. Hay que hacer cosas", afirmó.
Con casi tres años de gestión, Lapenna definió como uno de los principales cambios la decisión de recorrer permanentemente el territorio y trabajar directamente con las localidades. Según explicó, la distancia y la diversidad de situaciones hacen imposible gestionar una provincia de esas dimensiones exclusivamente desde un escritorio.
La apuesta, en definitiva, es aprovechar la diversidad natural, cultural y productiva de Chubut para construir una oferta turística más integrada, con nuevos circuitos, mayor conectividad y una participación activa de las comunidades y del sector privado.