Nov
2025
29
Nov
2025
29
Sábado partly_cloudy_day 13.3 °C
Destinos de películas

Frankenstein: un Viaje cinematográfico

28/11/2025 16:01 Hs.

Destinos de películas

Frankenstein: un Viaje cinematográfico

28/11/2025 16:01 Hs.

Compartí esta nota

La nueva versión de Frankenstein dirigida por Guillermo del Toro no solo retoma el espíritu gótico de Mary Shelley: también convierte la película en un recorrido por algunos de los paisajes más imponentes de Europa y América del Norte. Tal como explica la diseñadora de producción Tamera Deverell, “cuando lees el libro de Mary Shelley, es como hacer un tour de localizaciones exóticas”. Ese espíritu fue el que guió al equipo mientras buscaban escenarios que transmitieran épica, romanticismo oscuro y la sensación de fábula que Del Toro quería para su nueva película, disponible en cines y en Netflix.

Aunque la historia original menciona sitios como el Lago di Como en Italia, Suiza y Edimburgo en Escocia, la búsqueda real llevó al equipo por Croacia, Hungría, Eslovaquia, República Checa, Irlanda, Reino Unido y Suiza. “Fuimos a todas partes”, recuerda Deverell. Sin embargo, la producción terminó concentrándose principalmente en Escocia, al norte del Reino Unido y en distintas regiones de Canadá, además de rodar algunas partes en Toronto.

La película abre en el remoto Ártico, un lugar desolado y azotado por el hielo. Para recrearlo, se construyó por completo el barco Horisont y su entorno en un set de Toronto, en Canadá, y se complementó con escenas rodadas en North Bay, al norte de la provincia de Ontario, sobre un lago helado real. “Tuvimos que comprobar el grosor del hielo todo el tiempo porque se estaba derritiendo”, cuenta Deverell. “Daba un poco de miedo, pero sí que parece el Ártico”.

El hogar ancestral de Víctor Frankenstein también se filmó combinando escenarios auténticos del Reino Unido. Las producciones se instalaron en propiedades históricas de Escocia e Inglaterra, como Gosford House en Longniddry, Burghley House en Peterborough, Dunecht House en Aberdeenshire y Wilton House en Wiltshire. Esta última, una famosa localización de la campiña inglesa, aportó su emblemática escalinata. “Fue muchísimo trabajo, pero mereció la pena”, dice Deverell al recordar la reconstrucción de la biblioteca de Dunecht House, en tierras altas escocesas.

Edimburgo, capital de Escocia, fue un punto clave: su casco histórico empedrado, húmedo y gótico permitió recrear la atmósfera del siglo XIX. La producción filmó en Parliament Square, ubicada en pleno centro histórico,  y en callejones como Writer’s Close y Bakehouse Close. “El viejo Edimburgo exudaba esa energía gótica de adoquines húmedos que buscábamos”, afirma Deverell. En su recorrido por Escocia también grabaron en Glasgow, Aberdeen y la costa de Arbroath, donde Hospitalfield House, una residencia de artistas,  se transformó en el hogar de Henrich Harlander.

Para crear el laboratorio de Víctor, el equipo tomó como referencia la torre Wallace, ubicada en Ayr, en el suroeste de Escocia. La estructura completa se levantó luego en los estudios Pinewood Toronto, con exteriores rodados entre Escocia y las Montañas Rocosas de Alberta, en el oeste de Canadá, que sirvieron para recrear los Alpes suizos del relato. “No tenía ni idea de lo bonita que era Escocia”, cuenta Deverell. “Hay valles y montañas preciosas; grabamos algunos entre Arbroath y Glasgow”.

El bosque donde la Criatura encuentra refugio también se filmó en localización real. Aunque la historia remite a un paisaje de Europa del Este, las escenas se registraron en Rockwood, un área protegida cercana a Toronto, con árboles retorcidos y afloramientos rocosos que aportan un aire salvaje. Allí mismo, en una granja cerca de Kleinberg Studios, Deverell construyó el cobertizo donde la Criatura se esconde. “Quedó envejecido de manera natural por el frío, quedó muy bien”, recuerda. Incluso añadió una escultura del Hombre Verde, figura del folclore europeo, para reforzar la conexión del personaje con la naturaleza. “Para mí fue lo mejor de la película”.

Del Ártico canadiense a los paisajes escoceses, pasando por bibliotecas centenarias, callejones góticos y montañas que parecen salidas de un dibujo romántico, Frankenstein se convierte en una travesía visual que mezcla historia, geografía y fantasía. Y tal como resume Deverell, “es una fantástica guía de viajes”.

Estos personajes aparecen en esta nota
guillermo Del Toro
mary Shelley
¡Sumate a nuestras redes!
Facebook
1.7k
X (Twitter)
1.7k
Instagram
7.6k
Ciudadanos Viajeros
por Radio Splendid AM 990
Sábados de 8 a 10 hs